Las salchichas y el salami podrían aumentar el riesgo de insuficiencia cardiaca de los hombres, según un estudio

Las salchichas y el salami podrían aumentar el riesgo de insuficiencia cardiaca de los hombres, según un estudio

Pero en esta investigación no se tomó en consideración la carne roja no procesada

JUEVES, 12 de junio de 2014 (HealthDay News) -- Hombres, a prestar atención: los bistecs podrían ser más seguros para el corazón que las salchichas y el salami, según sugiere un estudio reciente.

Los hombres que comen carne roja procesada con regularidad podrían tener un riesgo más alto de contraer insuficiencia cardiaca y de fallecer por ello, afirman los investigadores suizos.

Y a medida que el consumo de carne roja procesada aumenta, también aumenta el riesgo de insuficiencia cardiaca, lo que significa que el corazón no puede bombear la sangre tan bien como debería, concluyó el estudio.

Los hombres que comían aproximadamente 2.6 onzas (unos 73.7 gramos) al día de carne procesada, el equivalente a 2 o 3 lonchas de jamón, tenían un riesgo un 28 por ciento más alto de insuficiencia cardiaca y más del doble de riesgo de muerte por insuficiencia cardiaca que los que comían menos de una onza (unos 28.3 gramos) de carne procesada al día, hallaron los investigadores.

Sin embargo, el estudio no demuestra que una dieta estable de tocineta o jamón provocará insuficiencia cardiaca, sino que solamente indica una asociación, dijo un experto no involucrado en la investigación.

Aun así, no se halló una asociación entre la carne no procesada, como la carne de res o de cerdo y la insuficiencia cardiaca, indicaron los investigadores.

"La insuficiencia cardiaca es una de las afecciones cardiacas más comunes, costosas y letales", dijo el Dr. Gregg Fonarow, vocero de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association). Se espera que se produzcan más de 800,000 nuevos casos de insuficiencia cardiaca en los Estados Unidos este año, y aproximadamente un 50 por ciento de los diagnosticados fallecerán en el plazo de 5 años.

En función de sus hallazgos, publicados en línea el 12 de junio en la revista Circulation: Heart Failure -- los investigadores recomiendan que no se coma carne procesada en absoluto y tomar solamente una o dos porciones o menos de carne roja no procesada a la semana.

La carne roja procesada, que se conserva al ser ahumada, curada, salada o mediante la adición de conservantes, normalmente contiene sal, nitratos, fosfatos y otros aditivos alimentarios. "Las carnes ahumadas y las asadas a la parrilla también contienen hidrocarburos aromáticos policíclicos, todos los cuales podrían contribuir al aumento del riesgo de insuficiencia cardiaca", afirmó en un comunicado de prensa de la revista la coautora Alicja Wolk, del Instituto Karolinska en Estocolmo.

"La carne no procesada está libre de aditivos alimentarios y normalmente tiene una cantidad menor de [sal]", añadió.

Para realizar el estudio, los investigadores recogieron datos de más de 37,000 hombres, de 45 a 79 años de edad, con antecedentes de insuficiencia cardiaca, enfermedad cardiaca o cáncer. Todos eran participantes del Estudio de cohorte de hombres suecos.

Los participantes respondieron a preguntas sobre la dieta y el estilo de vida. Las preguntas sobre la carne procesada eran sobre el consumo de salchichas, embutidos (jamón/salami), morcilla y paté de hígado en el último año. Las preguntas sobre la carne no procesada eran sobre la carne de cerdo y de res/ternera, incluyendo las hamburguesas y la carne molida o picada.

Entonces dieron seguimiento a los hombres de 1998 hasta que fueron diagnosticados de insuficiencia cardiaca o fallecieron, o hasta que terminó el estudio en 2010.

En general, casi 2,900 hombres fueron diagnosticados de insuficiencia cardiaca y 266 fallecieron por la afección.

El riesgo asociado con la insuficiencia cardiaca pareció aumentar un 8 por ciento con cada 1.7 onzas (unos 48.2 gramos) de carne roja procesada ingerida al día, mientras que el riesgo de fallecer de insuficiencia cardiaca aumentó un 38 por ciento por cada incremento, hallaron los investigadores.

Los investigadores dijeron que esperan encontrar unos resultados similares en un estudio con mujeres.

Un grupo representante de la industria cárnica discutió los hallazgos.

"La insuficiencia cardiaca y las enfermedades cardiovasculares son afecciones complejas que parecen tener una variedad de factores asociados, desde la genética hasta el estilo de vida", dijo Betsy Booren, vicepresidenta de asuntos científicos de la American Meat Institute Foundation. "Los intentos de vincular la insuficiencia cardiaca con un solo tipo de alimento simplifica en exceso esta enfermedad compleja", adujo.

Booren cree que el estudio hace otras "asunciones cuestionables".

Afirmó que "los datos se basan en un solo formulario sobre la frecuencia con la que se toman los alimentos dado al inicio de un periodo de 12 años y asume que esto refleja la dieta de una persona durante la totalidad del periodo de estudio. Los investigadores mismos indican que el formulario tiene solamente una precisión del 38 por ciento".

Booren también cree que es difícil señalar una relación de causalidad en un estudio así, que "no consigue diferenciar otros hábitos del estilo de vida y dietéticos del consumo de carne y de la carne procesada".

El Dr. David Katz, director del Centro de Prevención e Investigación de la Universidad de Yale, que no participó en el estudio, se mostró de acuerdo con que el diseño del estudio no era el adecuado "para hacer afirmaciones definitivas sobre la relación de causa y efecto. Pero la implicación de la ingesta de carne procesada en el riesgo de insuficiencia cardiaca es consistente con la cantidad general de evidencias", indicó.

Fonarow afirmó que algunos estudios anteriores habían vinculado el consumo de carne roja procesada con un aumento del riesgo de enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares y cáncer.

En un estudio de 2013 publicado en BMC Medicine, unos investigadores suizos hallaron que las personas que comían más carne procesada tenían un 44 por ciento más de riesgo de muerte prematura. En términos más amplios, si las personas comieran menos carnes procesadas, el número de muertes prematuras en general descendería en casi un 3 por ciento.

Al igual que en el actual estudio, la investigación solo pudo mostrar una asociación entre comer carnes procesadas y un mayor riesgo de morir temprano, no una relación causal.

Katz dijo que las personas que comen carne, pero que lo hacen de forma selectiva, son la excepción más que la norma.

"La mayoría de las personas que comen carne, incluyen carnes procesadas, como fiambres y salchichas, en la mezcla", señaló. "Evitar la carne procesada puede ser muy difícil, dado que hasta en las opciones [que parecen sanas], como un pavo en lonchas o un pollo asado, podría estar sujetas a infusiones de soluciones que contienen sal y azúcar".

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) recomienda comer fruta, verdura, granos integrales, productos lácteos bajos en grasa, aves, pescado y frutos secos, y limitar la carne roja y los alimentos y bebidas azucarados.

Más información

Para más información sobre la insuficiencia cardiaca, visite la Asociación Americana del Corazón (http://es.heart.org/dheart/HEARTORG/Conditions/What-is-Heart-Failure_UCM_308848_Article.jsp ).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com (http://holadoctor.com )

© Derechos de autor 2014, HealthDay

logo

FUENTES: Gregg Fonarow, M.D., spokesman, American Heart Association, professor, cardiology, University of California, Los Angeles; David Katz, M.D., M.P.H., director, Yale University Prevention Research Center, New Haven, Conn.; Betsy Booren, Ph.D., vice president of scientific affairs, American Meat Institute Foundation; June 12, 2014, Circulation: Heart Failure, online