Un estudio vincula el uso de antidepresivos en el embarazo con el riesgo de autismo en los chicos

Un estudio vincula el uso de antidepresivos en el embarazo con el riesgo de autismo en los chicos

Pero el riesgo es bajo, y tratar la depresión en las embarazadas es importante, afirman los expertos

LUNES, 14 de abril de 2014 (HealthDay News) -- Los chicos con autismo tenían tres veces más probabilidades de haber sido expuestos a antidepresivos conocidos como ISRS en el útero que los niños que se desarrollaban con normalidad, según una investigación reciente.

El nuevo estudio también halló que los chicos cuyas madres tomaban ISRS (que incluyen fármacos como Celexa, Lexapro, Paxil, Prozac y Zoloft) durante el embarazo también eran más propensos a experimentar retrasos en el desarrollo.

Los resultados del estudio aparecen en línea el 14 de abril y en la edición impresa de mayo de la revista Pediatrics.

"Hallamos que los niños con trastornos del espectro autista tenían casi tres veces más probabilidades de exposición a los ISRS en relación con el desarrollo normal, y el mayor riesgo es cuando la exposición ocurre durante el primer trimestre", apuntó el coautor del estudio, Li-Ching Lee, científico asociado del departamento de epidemiología de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Johns Hopkins, en Baltimore.

Aunque el estudio halló una asociación entre el uso prenatal de antidepresivos ISRS y el riesgo de autismo en los chicos, no probó causalidad.

Los autores del estudio se apresuraron a señalar que la depresión sin tratar conlleva riesgos tanto para la madre como para el feto.

"Tratar o no tratar la depresión con medicamentos durante el embarazo es una decisión compleja", apuntó Lee. "Hay tantos factores distintos a tomar en cuenta. No tuvimos la intención de que nuestro estudio se utilice como base para las decisiones sobre el tratamiento clínico. Las mujeres deben hablar con sus médicos sobre los tratamientos con ISRS".

Otros expertos dijeron que el riesgo general de tener un hijo con autismo sigue siendo muy bajo.

Los ISRS usados durante el embarazo atraviesan la placenta, y aumentan los niveles de la hormona serotonina en el feto, al igual que en la madre, señalaron los investigadores. Unos niveles más altos de serotonina reducen la depresión, y esos antidepresivos se utilizan en alrededor del cuatro por ciento de todos los embarazos, según la información de respaldo del estudio.

Alrededor de uno de cada tres niños con autismo tienen unos niveles de serotonina más altos de lo normal. Los investigadores creen que esos niveles altos podrían conducir al desarrollo de circuitos cerebrales anómalos, lo que podría desempeñar un rol en el desarrollo de algunos síntomas de autismo, según los autores del estudio.

El nuevo estudio es el más reciente en un debate continuo sobre el uso de ISRS durante el embarazo y su posible asociación con los trastornos del espectro autista. Otros estudios sobre el uso de ISRS durante el embarazo han producido hallazgos conflictivos.

Un estudio que aparece en la edición de noviembre de 2011 de la revista Archives of General Psychiatry que incluyó a casi 300 niños con trastornos del espectro autista halló un riesgo del doble de autismo cuando las madres habían tomado ISRS, con un vínculo más firme con el uso de ISRS durante el primer trimestre.

Otro estudio, publicado en la edición del 19 de diciembre de 2013 de la New England Journal of Medicine, incluyó a casi 4,000 niños con trastornos del espectro autista. Este estudio no halló una asociación significativa entre el autismo y la exposición a los ISRS durante el embarazo.

El estudio actual incluyó a 966 pares de madres e hijos. Casi 800 de los niños eran de sexo masculino. La edad promedio de los niños al inicio del estudio fue de casi cuatro años. Unos 500 niños tenían un trastorno del espectro autista, 154 tenían algún tipo de retraso en el desarrollo, y 320 se desarrollaban con normalidad.

La exposición a los ISRS fue más baja en los niños que se desarrollaban con normalidad, ya que apenas el 3.4 por ciento fueron expuestos durante el embarazo. Hubo una exposición a los ISRS durante el embarazo en el 5.9 por ciento de los que tenían autismo, así como en el 5.2 por ciento de los embarazos de los niños con retrasos en el desarrollo.

Cuando los investigadores observaron a los niños de ambos sexos en conjunto, hubo una tendencia hacia un mayor riesgo de autismo y retrasos en el desarrollo. Lee anotó que la mayoría de los niños del estudio eran chicos, y dijo que se necesita una muestra más grande de chicas para tener una mejor idea del riesgo general.

Pero cuando los investigadores separaron los datos según el sexo, hallaron que los chicos con autismo tenían tres veces más probabilidades de haber sido expuestos a los ISRS durante el embarazo, y la tasa más alta se dio entre los expuestos en el primer trimestre, según el estudio.

Los autores del estudio también hallaron que los chicos con retrasos en el desarrollo tenían entre tres y cinco veces más probabilidades de haber sido expuestos a los ISRS durante el embarazo que los niños que se desarrollaban con normalidad. Las tasas más altas se observaron con la exposición en el tercer trimestre.

"Este estudio sugiere que hay algunos riesgos asociados con la exposición a los ISRS, y que el riesgo más alto es en los chicos. [Los autores del estudio] también hallaron que el riesgo era el más alto durante el primer trimestre, cuando ocurre el desarrollo temprano del cerebro", apuntó el Dr. Eric Hollander, director del programa de autismo y del trastorno obsesivo compulsivo del Centro Médico Montefiore, en la ciudad de Nueva York.

Hollander anotó que incluso si otras investigaciones confirman un riesgo mucho más alto para los chicos tras la exposición a los ISRS, las mujeres deben saber que el riesgo sigue siendo bajo. "Si el riesgo de autismo es ahora de alrededor de un uno por ciento, y se aumenta ese riesgo al tres por ciento, esto significa que el 97 por ciento de las veces no se tendrá un trastorno del espectro autista. Las probabilidades de no tener un hijo con un trastorno del espectro autista siguen siendo abrumadoras", apuntó.

La Dra. Ariela Frieder, una psiquiatra reproductiva que también trabaja en el Centro Médico Montefiore, dijo que los hallazgos de este estudio no cambiarán su práctica clínica.

"[Este estudio] muestra una asociación entre el uso de ISRS y los trastornos del espectro autista. Pero la asociación no implica causalidad, y es muy importante que las mujeres lo comprendan", planteó.

El Dr. Eyal Shemesh, jefe de salud conductual y del desarrollo del departamento de pediatría del Hospital Pediátrico Kravis de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, apuntó que "realizar un estudio definitivo sobre este tema es muy difícil. Los factores que confunden son muy grandes. [Los autores del estudio] inicialmente no hallaron diferencias entre los grupos. Solo observaron una asociación al buscar específicamente en las diferencias ajustadas según el sexo. Aún no sabemos si los ISRS están asociados con más autismo. Hay que hacer más observaciones".

Shemesh añadió que "lo único que sabemos con certeza es que la depresión no es buena para el embarazo. Las mujeres deprimidas tienen malos resultados, y a sus hijos no les va bien. Debemos tratar la depresión, y hay opciones psicoterapéuticas y opciones farmacológicas. Hay que tomar decisiones informadas con el médico. Me preocuparía mucho por cualquier mujer que simplemente deje de tomar sus medicamentos".

Frieder, del Montefiore, se mostró de acuerdo en que la depresión sin tratar es un riesgo grave, y recomendó que las mujeres hablen sobre sus opciones con el médico y se sometan a una evaluación individualizada del riesgo y el beneficio.

Un informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. del mes pasado señaló que uno de cada 68 niños estadounidenses tiene ahora un diagnóstico de autismo o un trastorno relacionado, un aumento del 30 por ciento frente a apenas hace dos años, cuando el estimado era de uno de cada 88 niños.

Más información

Para más información sobre la depresión en el embarazo, visite la Oficina de Salud de las Mujeres de EE. UU. (http://www.womenshealth.gov/espanol/publicaciones/nuestras-publicaciones/hojas-datos/depresion-embarazo.html )

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com (http://holadoctor.com )

© Derechos de autor 2014, HealthDay

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FUENTES: Li-Ching Lee, Ph.D., Sc.M., associate scientist, department of epidemiology, Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, Baltimore; Ariela Frieder, M.D., reproductive psychiatrist, Montefiore Medical Center, New York City; Eric Hollander, director, autism and obsessive-compulsive spectrum disorders program, Montefiore Medical Center, New York City; Eyal Shemesh, M.D., chief, division of behavioral and developmental health, department of pediatrics, Mount Sinai Kravis Children's Hospital, New York City; May 2014, Pediatrics